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Con esperanza de salir adelante

Esperanza Mairena Soza tiene bien puesto su nombre. Con su emprendimiento familiar de platanitos y alimentos está enfrentando la vida.

A Esperanza Mairena, las lluvias de los inviernos pasados le inundan la mirada de tristeza cuando recuerda que su casita era prácticamente un plástico enrollado y las pozas de agua se escurrían sobre las camas de sus hijos pequeños.

Ahora  este invierno ya no le asusta porque de lámina en lámina de zinc mejoró su vivienda con las ganancias de un préstamo solidario que le brindó Fundación Mujer, Desarrollo Económico Comunitario (FUMDEC) a través de su programa Mujer autoempleada.

“No tenía, ni televisor, ni cama con eso le digo todo”. Cuenta enérgicamente.

A esta mujer de 29 años las ganancias que le generaban una canastita llena de chucherías no le daban la oportunidad de prosperar.

“Mi niño estaba chiquito, tenía 6 meses. Yo en la calle vendía en una cajita de cartón lo ponía a él.”

Esperanza contaba con 500 córdobas de inversión, cuando vendía en las calles de Matagalpa. Ahora junto a su madre Petrona Soza tiene su negocio de fabricación de platanitos y otros alimentos con los que enfrenta la vida y saca adelante a sus hijos de 12 y 6 años.

Una nueva fuente

“Yo tenía miedo, como era por primera vez, yo tenía miedo. Yo no sabía lo que era el préstamo”.

Esperanza Mairena junto a Margentina Barahona y Corina Ríos forman parte del grupo solidario Nueva Fuente.

Margentina Barahona tiene un negocio de pulpería y Corina Ríos fabrica donas.

A este grupo, FUMDEC le ha brindado 33 préstamos, durante 6 años.

“La garantía de estas préstamos somos nosotras mismas y tenemos que responder, no nos piden prenda papeles ni nada de eso., las prendas somos nosotras mismas.”

Vuelta al dinero

Su madre doña Petrona Soza fríe los platanitos y Esperanza los empaca sella y sacar a vender en las pulperías. Producen unas 400 0 500 bolsitas de platanitos día de por medio.

“Nos quedan de ganancia más de 1000 córdobas a la semana. Y con las mismas ganancias estamos haciendo nacatamales, buñuelos, enchiladas y los viernes nacatamales y estamos vendiendo ropa en la montaña”. Comenta esperanza.

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