Es el proceso que parte por la identificación y el reconocimiento de las potencialidades y capacidad de producir riquezas de una localidad, bajo la influencia de un contexto, personas, recursos, mitos, medio ambiente, marco regulatorio y mecanismos de distribución.

Se verá expresado en el aprovechamiento de los recursos propios de manera sostenible, en la capacidad de autogestionar e incidir en las políticas que lo favorezcan y en hacer alianzas con actores claves del desarrollo y capacidad de concretar el modelo económico de la localidad que mejore el nivel de vida de sus pobladores. El DEL reconocerá e integrará las necesidades diferenciadas productivas y empresariales de mujeres y hombres en la dinámica de generar ingresos y empleo.

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